Villa de Moya - AGRICULTURA Y GANADERÍA

La agricultura

La agricultura de exportación
ha ido evolucionando con el paso del tiempo. En efecto, en un primer momento, entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI , se introduce el cultivo de la caña de azúcar que se prodigó por todo el norte de la isla, en especial por las tierras de costa (terrenos por debajo de los 400 metros de altitud). Esto supuso la aparición de trapiches e ingenios azucareros que necesitaban gran cantidad de madera para su funcionamiento, de ahí las primeras tales y el retroceso del bosque de Doramas Más tarde, en el siglo XVII , con la crisis de la caña se inicia su sustitución por el viñedo, éste perdura hasta el siglo XVIII , entrando en crisis y siendo sustituido por la cochinilla y la barrilla. Por último, a finales del siglo XIX , se introduce el cultivo del plátano, manteniéndose el mismo hasta la actualidad, aunque su superficie se ha reducido mucho con respecto a la que había en los años sesenta del siglo XX. En la zona de medianías y cumbres hay una agricultura de abastecimiento del mercado interno , mayormente de secano, donde destacaron en otros tiempos los cereales y las leguminosas, y partir del siglo XVIII las papas sustituirá a estos productos. También tiene importancia el millo y los frutales, así como algunas hortalizas, de la cuales destacamos las coles, las zanahorias y los calabacines.

La ganadería de Moya.

La cabaña ganadera se ha reducido en relación a tiempos pasados. Las razones de esta crisis son múltiples. En primer lugar el ganado equino (caballar, mular y asnal) ha perdido importancia debido a la mejora de las carreteras y a la introducción de los vehículos de tracción mecánica. El ganado vacuno también se ha reducido, en esta ocasión a la causa anterior hay que añadirle que la función de producción de estiércol para las plataneras que tenían las vacas se ha perdido por la introducción de los fertilizantes artificiales. Las cabras y las ovejas , sobre todo las primeras, siguen estando presentes en las zonas de medianías altas y cumbres del municipio, asociadas a la práctica del pastoreo. Las granjas de cerdos y de gallinas tienen escasa importancia en relación a otros lugares de Gran Canaria, donde son más abundantes. Por último, señalar la presencia de colmenas para la práctica de la apicultura y de granjas de conejos (cunicultura) .

La explotación del bosque

Moya tuvo, en su parte media y alta, una importante masa forestal en tiempos pasados. En efecto, entre los 600 y los 1.200 metros hubo un denso bosque de laurisilva y fayal –brezal, del cual sólo queda como exponente, en la actualidad, Los Tilos de Moya. Por encima de los 1.200 metros encontramos el piso del pinar. Estos dos pisos vegetales han sufrido un retroceso significativo debido a la acción humana en esta zona. Así la laurisilva prácticamente quedó extinguida antes del siglo XIX, ya que ocupaba las mejores tierras para las labores agrícolas de secano, y por la necesidad del combustible para los ingenios y los hogares. El pinar también ha tenido un intenso aprovechamiento, se talaba para obtener carbón (carboneo), para construir muebles y barcos. De igual manera era aprovechado para la obtención de la brea para calafatear los barcos, e incluso se utilizaba la pinocha como cama para el ganado y para embalar los plátanos de exportación.

 

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